La 62da edición de la carrera más importante de toda la NASCAR, Daytona 500, fue inaugurado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario hizo todo un espectáculo al llegar al Daytona Speedway en compañía de su esposa, Melania, pues lo hicieron en la lujosa limusina "The Beast", escoltados por varios vehículos presidenciales más. Y aunque esta no fue la primera ocasión en la que un presidente acudió al Daytona 500, fue la segunda vez en toda la historia en la que un mandatario es seleccionado como Grand Marshall.

