San Juan, 22 de enero.- Si bien el agua que llega a los surtidores de las viviendas del gran San Juan puede consumirse, su nivel de turbidez es alto. Por este motivo muchos eligieron comprar agua envasada. Grande fue la sorpresa cuando llegaron hasta el supermercado y encontraron que su venta estaba limitada a un máximo de dos unidades por cliente.
