Después de dos intentos que no tuvieron éxito, recién en julio del 2007 Forjar Salud, la obra social de la Unión Obreros Metalúrgicos (UOM), se quedó con el Sanatorio Almirante Brown, el último de los hospitales de la quebrada ex Asociación de Obras Sociales (ADOS). El sanatorio era de alta sensibilidad para el Gobierno provincial porque era el que más camas tenía en el sector privado y porque había quedado a cargo del manejo de la prestación a jubilados, junto con los hospitales de la provincia.
El cambio fue por decisión del juez Arturo Varas, del Séptimo Juzgado Civil por aquel entonces, que estuvo a cargo del proceso de quiebra, quien consideró que fue la mejor oferta que se presentó por el centro asistencial. Buenos Aires Servicios de Salud (BASA SA), como se denominaba el grupo, hizo una oferta de 8,3 millones de pesos.
El concurso de precios fue el tercer intento de la Sindicatura a cargo de la quiebra y del magistrado por liquidar el Almirante Brown. En el 2006 habían quedado desiertas dos licitaciones y, por eso, Varas optó por un concurso de precios sin base económica para atraer la atención de los interesados en el edificio.
Atrás quedó la oferta de CENDICA SRL, un grupo de profesionales de San Juan vinculados a la Clínica de la Ciudad, que había ofrecido apenas por encima de los 8 millones de pesos.
En aquel momento, desde el grupo BASA SA informaron que tenían un plan de inversiones para el sanatorio, que era necesario aplicar para ponerlo en condiciones de atender a las obras sociales sindicales, porque era uno de los sectores a los que apuntaban. También anunciaron el propósito de adecuar las instalaciones del centro asistencial a la demanda del PAMI, cuyo padrón había venido creciendo por las jubilaciones especiales que venía tramitando el Gobierno provincial.
