El clásico de Rosario genera preocupación en la Copa Argentina. El encuentro correspondiente a los cuartos de final del torneo todavía no tiene sede, aunque el estadio que más posibilidades tiene para albergar el duelo es el de Lanús. Sin embargo, el temor a los posibles hechos de violencia que se puedan observar en la autopista y las inmediaciones de la cancha, hace suponer que el cruce entre Newell"s y Central será a puertas cerradas. En este contexto, el comité organizador del certamen más federal del país publicó un comunicado oficial en el que lamenta la posibilidad de brindar un espectáculo sin hinchas y responsabilizó al gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, quien no brindó garantías para que el partido se desarrolle en la provincia.

