Esta vez, ganó el mejor. Sin margen de dudas, sin cuestionamientos. Con una propuesta simple, ofensiva, ambiciosa y auténtica, Colón de Santa Fe terminó festejando en San Juan su primer campeonato oficial en Primera División. Fue más siempre que un Racing desdibujado, al que terminó goleando por 3-0 en el Estadio del Bicentenario para terminar de coronar el día más rico de toda su historia porque festejó un título después de 116 años de espera. Lo buscó y lo mereció. Fue el mejor de punta a punta y en tiempos de pandemia, solamente se quedó con las ganas de festejar este día con su gente, que a lo lejos se estremeció con la sencillez de un equipo que decidió jugar al fútbol con un abanderado del potrero como el Pulguita Rodríguez, llevando los colores sangre y luto hasta lo más alto. Esta vez, ganó el mejor… La propuesta audaz de Colón empezó a regar el pasto del Bicentenario con el primer minuto de la finalísima en Pocito. Su entrenador. Eduardo Domínguez -yerno de un tal Carlos Bianchi- se las arregló para emparchar lo que el covid-19 ya le había hecho sacándole más titulares. Eligió al pibe Ferreyra y el ex River le respondió de entrada. Con Alexis Castro, armaron un tándem por la derecha que no sólo desnudó los problemas defensivos de Racing en ese sector con Orban y Piatti, replegado, sino que marcó el camino por donde el Sabalero iba a empezar a ganar su final. Fueron 30 minutos a toda orquesta en Colón. Jugando corto, preciso y para adelante. Le faltó el gol solamente. Se tomó tiempo para cambiar el aire y Racing pudo salir algo de ese asedio. En el complemento, el campeón Colón, se tomó tiempo para reacomodarse y Racing con un retoque en el medio emparejó algo el juego. Fueron los primeros 10" del segundo tiempo hasta que Colón decidió ir por la gloria, jugando lindo. Y llegó el primer grito sabalero cuando la armó Alexis Castro, lo vio escalar solito a Facundo Mura por la derecha para que metiera el centro rasante buscando el anticipo de Aliendro para empezar a soñar. Sintió el golpe Racing.


