En la final de Clase 2, y mientras venía tercero, al Gol de Pablo Mauri se le desprendió una rueda en un sector crítico, el final de la Viborita, y no pudo evitar un fuerte impacto sobre las muñecos de goma. El piloto salió sin problemas del coche, aunque el Gol quedó muy dañado. Pero el peligro siguió en la pista porque la rueda desprendida pegó en el cerro y cruzó luego todo el ancho del trazado para caer increíblemente en la recta opuesta. La rueda quedó picando a la salida de la Curva de los Tontos y el resto de los autos, que venían a toda velocidad, tuvieron que esquivarla. Fue un hecho tan llamativo como peligroso para los fotógrafos y los asistentes de pista que trabajan en el sector medio.
