En 2004, el Seminario de San Juan vivía una de sus grandes alegrías. Aquella vez, Gustavo Lunas se ordenaba como sacerdote y se convertía así en uno de los primeros egresados del Seminario (lo hizo junto a Michel Zeghaib, quien luego dejó los votos). Y ayer, tras casi siete años de aquella ordenación, la Iglesia sanjuanina vivió otro hecho importante, pues este primer egresado por primera vez alcanzó el cargo de cura párroco. En una emotiva misa presidida por monseñor Delgado, Gustavo Lunas asumió ayer al frente de la Parroquia San Antonio de Padua, en Media Agua, Sarmiento.
Desde 2004, en San Juan egresaron 18 sacerdotes, de los cuales sólo uno alcanzó a ser párroco antes que Gustavo. Se trata de Diego Vera, quien egresó en 2006 y hace unos meses fue designado en Jesús de la Buena Esperanza, Rivadavia. Hoy Gustavo se convertirá en el segundo, a la vez que de la primera camada, es el único en actividad, tras el alejamiento de Zeghaib.
En estos casi siete años, Lunas fue primero vicario de la Parroquia Nuestra Señora de Andacollo (Chimbas) y luego tuvo el mismo cargo en la Catedral, para asumir el año pasado como administrador parroquial en Media Agua (algo así como un interventor). "Viví todo con gran felicidad. El obispo confió en mi al darme esta responsabilidad de manejar una comunidad tan grande, donde más del 60% de la población de Sarmiento vive en Media Agua. Además, tenemos 10 capillas que dependen de la parroquia, por lo que será un gran desafío", contó Gustavo.
"Mi camino a cura párroco lo tomé como algo que se me dio más rápido de lo que pensaba. Hay diáconos que tardan 8 ó 9 años en hacerse cargo de una parroquia y a mí me tocó en menos tiempo. Además, aproveché intensamente mi paso como vicario en la Catedral, algo que me dio mucha experiencia", dijo Gustavo.
El padre Lunas, nacido en el departamento 9 de Julio, sintió atracción por la vida sacerdotal cuando estudió en la secundaria la vida de los jesuitas en América. Se vinculó paralelamente a la Acción Católica y con los años tuvo dos fuertes experiencias, una con los jesuitas y otra con los monjes benedictinos, ambas en Tucumán. Poco tiempo después, tras una entrevista personal, fue el mismo ex arzobispo Italo Severino Di Stéfano quien lo mandó al Seminario.
Hoy, con el cargo de párroco en Media Agua, el padre Lunas adelantó que sus proyectos son "revivir el carisma propio de la parroquia de San Antonio, que es muy popular y tiene una gran convocatoria en su fiesta; reforzar los servicios para los peregrinos que vienen cada día 13; y hacer un profundo acompañamiento a los distintos distritos del departamento, que son muchos y están alejados de Media Agua".
