El Rojo tiene el tercer peor promedio y por ende está en descenso, mientras que San Martín ostenta el quinto más bajo y está apenas afuera de esa zona. Por ello es que, en esta seguidilla de partidos que viene afrontando el equipo de Perrone con rivales directos para seguir en Primera, lo de mañana ante el Rojo de Avellaneda es con quien más cerca están en cuanto a los porcentajes y como consecuencia de ello sólo sirve ganar para ambos, dado que una derrota les complicaría más su promedio.

Una victoria del Verdinegro le daría aire y más luz de ventaja, además de mostrar que esta en un buen momento como equipo. No obstante una derrota lo complicaría porque acumularía dos caídas consecutivas en el Hilario Sánchez, pero lo peor es que apenas superará a Independiente en la tabla de los promedios por 1 milésima. San Martín quedaría con 1,192 y los de Avellaneda con 1,191. Lo que pondría a los sanjuaninos en una situación extrema para las fechas que vendrán después y sin olvidarse que el Rojo tiene un partido menos, que es ante Tigre, y que de ganarlo alcanzarían 1,211 de promedio y los Verdinegros caerían en descenso.

Números que para mañana lo ponen a San Martín en una situación extrema y con la obligación de sumar los 3 puntos para no complicarse y volver a pasar por la zona roja que lo tuvo en el inicio de este presente torneo Inicial. Panorama que se complicó tras la última derrota (1-2) en el Hilario Sánchez frente a Rafaela, otro de los rivales con los que peleará hasta mediados del año que viene por mantenerse.

En la previa, no será nada sencillo más allá que Perrone pondrá otra vez el mismo equipo (ver aparte) y que es el que mejor rendimiento le dio. Y la carátula de “partido duro” se la pone también el rival, que viene golpeado tras haber perdido el jueves en Chile y quedar eliminado de la Sudamericana, por lo que el torneo Inicial es su única y complicada preocupación.