Para un puesto esencial como el Ministerio de Hacienda, que dejará vacante Aldo Molina, el gobernador José Luis Gioja ayer confirmó para ocupar ese cargo al postulante que se venía barajando en los últimos días: Francisco Alcoba. El economista pegó el salto desde la empresa Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE), es un hombre de confianza del mandatario y cuenta con experiencia ya que fue secretario de esa cartera durante el gobierno de Jorge Escobar.
En el cambio de piezas del tablero giojista, Molina fue propuesto como vocal del Tribunal de Cuentas (cuya designación tratará hoy la Cámara de Diputados y se descuenta que será aprobada), mientras que en el lugar de Alcoba el potencial reemplazante suena desde la Legislatura (Ver aparte). El nuevo titular de Hacienda habló con DIARIO DE CUYO y dio detalles de la impronta que le pondrá a la cartera. Aseguró que la prioridad es mantener el equilibrio fiscal, que en las negociaciones se priorizará el diálogo y las soluciones pero que no se comprometerán los recursos de la provincia y que, en principio, mantendrá el mismo grupo de colaboradores, aunque señaló que “puede haber consideraciones menores dentro de la estructura”.
-¿Esperaba la designación en el cargo?
-Uno forma parte de un equipo de gobierno. En en ese sentido me siento absolutamente integrado con una política de administración que lleva adelante el gobernador Gioja. Cuando se trabaja en política, uno no hace en sí lo que quiere sino lo que la circunstancia amerita, donde uno puede ser más útil. El Gobernador me convoca para Hacienda, en esto tengo antecedentes y me siento capaz de estar al frente de esta área.
-¿Tenía ganas de volver a su función de economista?
-Indudablemente, por mi profesión y por mi experiencia, sí. Pero los desafíos me gustan porque si asumí acá (por el EPSE) es porque tiene un componente de administración, que fue lo que vine a hacer en esta empresa. En Hacienda es lo mismo, es una cuestión de gestión y me gusta porque la conozco. En ese sentido espero que el Gobernador no se haya equivocado y espero estar a la altura de las circunstancias y de la confianza que depositó en mí.
-¿Tiene decidido el equipo con el que va a trabajar?
-Por lo pronto, como digo, el equipo es todo el gobierno, es gente que trabaja con el gobierno y no es que viene un ministro y trae toda su gente y los que estaban se van. No, porque todos estamos trabajando. Siempre podrá haber un área particular que reforzar o a la que darle alguna otra característica. Por lo pronto, voy a asumir en el ministerio y haremos una transición hasta el momento que uno se haga cargo de esta situación y, por supuesto, analizar cada uno de los puestos.
-¿Va a continuar con el mismo equipo?
-Si, si. En todo hay cargos políticos que se deberán evaluar oportunamente, pero no es cuestión que entra uno y se van todos con el anterior. No. En principio vamos a seguir trabajando con la gente que se encuentra en sus puestos. Podrán haber, a priori lo digo, algunas consideraciones menores dentro de la estructura, si hubiera algún otro puesto o algún cargo que pudiera ser reemplazado.
-¿Va a haber algún cambio en la política de recaudación?
Hay un viejo principio del fútbol que dice: “equipo que gana no se toca”. Y la estrategia del juego tampoco se toca. Más allá de no entrar en el detalle fino de los números, los hechos nos dicen que en toda la gestión de Gioja, desde el 2003 en adelante, ha habido un área de Hacienda que no ha tenido sobresaltos. Esto significa que lo que se ha hecho para recaudar los impuestos provinciales, los ingresos por coparticipación, más otros ingresos tributarios, han alcanzado para llevar la política de gobierno en todo los frentes.
-¿Qué va a hacer con la deuda de la Policía, denominada 87,88?
-No he estado manejando esa problemática. Lo que le puedo decir es la política, es la estrategia de actuación. Siempre va a estar en mí la intención de que los problemas no se diluyan y no se vayan para adelante. No me gustan las huidas hacia adelante. A los problemas con diálogo, con soluciones concretas y razonables hay que encontrarle salidas, pero para eso se necesitan del acuerdo de las partes que están negociando. Esto no es solamente para esta deuda, es en general para todas. Si las cosas son irrazonables e imposibles de cumplimentar, uno no se puede obligar porque es como señala el dicho “es pan para hoy, hambre para mañana”. Una solución otorgada sin miramientos, que le implique un desfinanciamiento a la provincia, quizá ponga muy contento el primer tiempo y después se nos viene la catástrofe. Así no. Y si es una deuda particular tendré que ver en que estado está, cual es la situación. Este va a ser el marco general de cualquier tipo de solicitud, requerimiento. En ese sentido confío mucho en el diálogo, no me gustan las posiciones de fuerza, a todo o nada, esto el fin, no sirve, así no se puede negociar.
-¿Cómo piensa actuar ante la caída de los ingresos por coparticipación federal?
-Como elemento fundamental, en materia tributaria, lo que sí hay que hacer, y que se ha estado haciendo, es controlar que la evasión sea lo menor posible. No estoy hablando de aumentar la presión fiscal sino de controlar que se evada. Y en el gasto, hay que ser muy austero. Toda erogación que sea inútil, improductiva, que no sirva para los fines del Estado, tiene que ser eliminado o reducido a la mínima expresión. En todos estos años ha habido una excelente gestión.
