La doctora Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, anunció que concluyó la exigencia de usar mascarilla en la mayoría de los lugares públicos cerrados del país.
La doctora Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, anunció que concluyó la exigencia de usar mascarilla en la mayoría de los lugares públicos cerrados del país.
Esta medida alcanza solamente a aquellos que ya tengan completado su esquema de vacunación contra el coronavirus, sin importar si se aplicó la vacuna monodosis como hizo el ex presidente Macri o si se inoculó las dos veces con aquellas que así lo requieren.
“Si usted está completamente vacunado, está protegido y puede comenzar a hacer las cosas que dejó de hacer debido a la pandemia. Todo el que esté completamente vacunado puede participar en actividades en interior y exterior, pequeñas o grandes, sin llevar mascarilla o [respetar] distancia física”, dijo la doctora.
A dónde se debe usar mascarilla en Estados Unidos
La regla tiene su excepción, y tiene que ver con restricciones en algunos espacios. Si bien los ciudadanos podrán sacárselas en lugares de trabajo y escuelas, todavía deberán utilizarla en espacios cerrados con mucha gente como por ejemplo: aviones, colectivos, hospitales, prisiones y refugios para personas sin hogar.
El propio presidente, Joe Biden, utilizó sus redes sociles para explicar la medida. "Después de un año de arduo trabajo y de mucho sacrificio, la regla ahora es simple: vacunáte o usá mascarilla hasta que lo hagas", aseguró en Twitter.
La médica explicó que finalmente tienen la evidencia de la eficacia de las vacunas incluso ante las nuevas variantes del COVID-19, con estudios realizados más allá de un laboratorio, en espacios reales como Israel. “Tenemos la responsabilidad de hacer recomendaciones basadas en un cuerpo de evidencia y en lo que la ciencia nos indica”, aseguró.
Por otra parte, este lanzamiento llega en un momento en el que las muertes están en su punto más bajo desde abril pasado y ya el 46% de la población se ha aplicado al menos una dosis de alguna de las vacunas. Se estima que 117 millones de estadounidenses están completamente vacunados.