El volcán Kilauea, situado en la más grande de las islas Hawaii, entró ayer en erupción, obligando a las autoridades a ordenar la evacuación de unas 10.000 personas que viven en las inmediaciones del cráter y su lago. El Kilauea, durante mucho tiempo destino turístico, amenazó en las últimas horas con fuentes de vapor y lava al rojo vivo de hasta 45 metros de altura a los pobladores vecinos, en el extremo oriental de la isla.

