Han pasado 15 días sin que un solo horno de la fábrica de carburo se encienda, tras la decisión de dejar de producir en los meses de junio, julio y parte de agosto por una brusca suba en el costo de la electricidad: 130% trepó el valor del megavatio.
En el medio, 350 trabajadores que en un principio fueron destinados a tareas de mantenimiento, luego les adelantaron las vacaciones y ayer el gerente de Operaciones de Electrometalúrgica Andina, Luis Mombello, no descartó suspender personal si no encuentran una solución. El gobernador Gioja confirmó que están haciendo gestiones ante la Secretaría de Energía de la Nación.
Las cuentas en el seno de la EMA tomaron tintes dramáticos cuando se enteraron que de 230 pesos por el megavatio debían pagar desde junio 530 pesos. Es que por el consumo de sólo dos hornos -tienen 5 en total- por día iban a tener un costo por la electricidad en orden a los 330.000 pesos. Según explicó Mombello, ‘la matriz energética del país está colapsada y empiezan a entrar al sistema generadores cuyo costo es alto porque utilizan combustibles líquidos. Así la energía se encarece para los grandes usuarios, sobre todo los meses que van de mayo a agosto, por lo que es inviable. Antes no era así porque Andina tenía una tarifa plana que no dependía de la época del año y era más barata’’. Con estos números sobre la mesa, desde la empresa decidieron frenar a cero la producción.
Contrapunto
Si bien los directivos de la empresa y las autoridades locales van de la mano en su afán de solucionar el problema, desde el Gobierno enfatizaron ayer que la EMA pasó hace unos 5 años a pertenecer al segmento de Grandes Usuarios Mayores (Guma) por tener entonces varios beneficios. ‘Ellos (por la firma) quieren volver al mercado minorista, pero se complica porque por el consumo que tienen la Secretaría de Energía no lo ve con buenos ojos’, dijo Gioja.
A pesar de este cuestionamiento, desde la firma de capitales nacionales exigen una solución que los equipare con su par mendocina Globe Metales (está en Luján de Cuyo), que paga una tarifa más barata por pertenecer todavía al mercado minorista, explicaron.
