Estaba en el ojo de la tormenta. Es que en medio de una batería de suspensiones de espectáculos en vivo en el país -y obviamente en el extranjero- el lunes pasado la productora había ratificado la realización de Lollapalooza Argentina, uno de los encuentros musicales más importantes, que -con los Gun’s & Roses entre más de 100 bandas- tenía todo listo para desplegar su artillería del 27 al 29 de marzo en el Hipódromo de San Isidro, junto a artistas y público proveniente de distintos países. En este escenario marcado por el Covid-19, la confirmación molestó a más de uno, pero la tortilla se dio vuelta ayer, cuando finalmente el festival fue suspendido. "Desde Lollapalooza Argentina informamos que estamos trabajando en la reprogramación de la edición 2020 del festival para la segunda mitad de este año", informó DF Entertainment. "Ante este hecho sin precedentes, nuestra máxima prioridad es preservar la salud y seguridad de público, artistas y equipos de trabajo; y acatar las medidas preventivas de las autoridades públicas y sanitarias. En breve compartiremos más información sobre la reprogramación de las fechas a través de nuestra página web y redes sociales", agregó el comunicado, que no especificó nada respecto de las entradas vendidas.
