Después de su segundo partido como técnico de San Martín y de haber logrado el primer punto, el técnico, Darío Forestello, valoró tras el 0-0 en su visita a Quilmes haber mantenido la propia valla invicta, que en este caso fue defendida por Luis Ardente. “Mantener el cero en nuestro arco es importante. Cuando no se puede ganar, siempre es bueno sumar un punto. Igual, es bueno que otra vez fuimos protagonistas del partido y en este caso siendo visitantes de un equipo realmente duro como Quilmes”, analizó el Yagui.

El coach a su vez puntualizó que sus dirigidos fueron los que estuvieron más cerca de quedarse con los tres puntos. “Las chances más claras fueron nuestras y sobre todo en el complemento. Me queda la tranquilidad que si uno merecía ganar, ese equipo éramos nosotros”, aseveró Rubén Darío.