A la incierta y desalentadora búsqueda de los restos de avión Airbus que cayó al Océano Atlántico la madrugada del lunes se sumó ayer el reproche de Francia a Brasil por el anuncio del hallazgo de fragmentos y manchas de aceite, supuestamente del avión accidentado y que luego se confirmó que procedían de embarcaciones.
El secretario de Estado francés, Dominique Bussereau, sostuvo que "el gobierno francés desde hace días dice que hay que ser extremadamente cuidadoso".
"Nuestros aviones y barcos no han encontrado nada hasta la fecha, fueron nuestros amigos brasileños los que creyeron y afirmaron haber avistado partes del avión (de Air France)", añadió Bussereau, según consignó la agencia alemana DPA.
El fallido hallazgo de los restos del Airbus 330-200 llenaron de incertidumbre a familiares y amigos de los 228 pasajeros y tripulantes del trágico vuelo AF447 de Air France. Pero también descolocó a las autoridades de Defensa brasileñas que ya se habían aventurado a sacar conclusiones, aún antes de haber recogido los supuestos restos del avión. Y hasta habían descartado la hipótesis de una explosión en el interior de la aeronave basándose en las grandes dimensiones de los restos avistados por la Fuerza Aérea brasileña en un radio de 5 Km y las manchas de aceite sobre las aguas, que ahora se sabe, la habían dejado embarcaciones que navegan por la zona.
Como si este acto fallido y el reproche francés, fuera poco, el tiempo también le juega una pasada a la operación de rescate.
La infructuosa búsqueda del Airbus se complicó ayer por las fuertes lluvias y corrientes marinas en el quinto día de operaciones en medio del Océano Atlántico.
"La situación meteorológica es muy mala. Hoy tenemos mucha lluvia y eso perjudica la visibilidad", dijo el brigadier Ramón Borges Cardoso, director del Departamento de Control del Espacio Aéreo de la Fuerza Aérea de Brasil.
Además, admitió que ni los aviones ni los barcos que participan en la búsqueda habían avistado ayer restos de los pasajeros ni de la aeronave.
El avión, que hacía el vuelo AF447 entre Río de Janeiro y París, desapareció de los radares cuando volaba sobre el Atlántico y desde entonces un manto de misterio cubre el caso, pues aparte de que las autoridades no tienen pistas concretas de la causa del accidente, no han encontrado ni restos humanos ni materiales del siniestro.
Según la Aeronáutica, la previsión es que las lluvias persistan en las próximas horas, así como las olas de hasta 1,8 metros, lo que hace que la visibilidad en el área de búsquedas sea inferior a 4.000 metros.
Las corrientes marinas, que se cree que han esparcido los restos del Airbus A330-200, han obligado a los responsables de las búsquedas a aumentar el área de las operaciones, que hasta el jueves pasado era de 185.349 kilómetros cuadrados, una superficie un poco mayor que la de Uruguay.