En el ciclismo actual la gloria de la victoria es para un ciclista pero el premio se reparte entre todos. ¿Que quiere decir esto? Que para ganar una Vuelta no basta con las condiciones individuales de un sólo hombre. Se necesita la fortaleza de un grupo que lo apuntale, que lo respalde en los momentos críticos. Es por ello que, si bien Emanuel Saldaño, Gerardo Fernández y Luciano Montivero son quienes lideran las expectativas de cada conjunto es, justamente, el conjunto de hombres que los rodea quien los hará ganar, o perder la carrera.

Si esta tarde, en Angaco, no ocurre nada anormal, entiéndase que alguno de los tres hombres citados, especialmente El Pato Montivero (Agrupación Virgen de Fátima) que del trío es el que mejor escala, pierda cuatro o cinco minutos con respecto a sus rivales, la historia de la Vuelta podría resolverse en la cima del Colorado.

El antecedente más cercano es el del año pasado cuando Montivero ganó la etapa con 1m.04s. de diferencia sobre Fernández. Claro que al hombre de Carpintería no le alcanzó porque había llegado al esfuerzo de la altura 1m.42s. detrás del pedalero de Lobería, que obtuvo la victoria final.

De dos de los tres candidatos hay una historia común. Del tercero en discordia y actual líder de la general, Saldaño, no existe una referencia clara porque cada vez que le tocó ir al Colorado lo hizo sin chances. Lo más fresco que queda en las retinas es que ganó las dos metas de montaña en la Doble Difunta Correa y que ayer subió a un ritmo interesante con Fernández sellado a su rueda.

Claro que poco y nada tiene que ver la Cuesta de las Vacas con sus 4 kilómetros de ascenso con los últimos 20 kilómetros hasta el cerro que sirve de límite entre Ullum e Iglesia. Además, después del zarandeo del Villicum, cuando se encara al oeste hasta los Baños de Talacasto la subida es contínua y hace mella en las piernas, ya desgastadas, de los corredores.

Justamente porque de los 138 kilómetros son muy pocos los que se recorren en llano y los 2 últimos tienen una pendiente de casi 45 grados, es que para que hasta allí lleguen lo más frescos posibles los candidatos, en el transcurso tendrán que dejar el pellejo varios de sus compañeros.

Pero ¡Ojo! porque aparte de los citados, hay tres corredores que suben bien y que están entre los diez que marchan en el orden del minuto con respecto al líder. Por los pocitanos Juan Pablo Dotti, que ganó el ascenso en 2007 venciendo por 2 segundos al Pato Montivero y Gabriel Brizuela, que escoltó al chileno Marcos Arriagada (es un alivio que esté tan lejos en la general) en 2008. En tanto que los piqueteros, cuentan con el aporte de Ignacio Gili y Pedro González.

Justamente es el equipo que tiene como líder al Pato Montivero el que apuesta todas las fichas a la etapa de mañana. Y, por los antecedentes de quienes lo componen puede esperarse que endurezcan la prueba desde la partida misma. Sabiendo que si dejan a su corredor bien posicionado en el último tirón potenciarán sus chances de obtener la victoria final. Esa que hasta el momento están peleando mano a mano Forjar Salud/UOM y la Municipalidad de Pocito.