"Yo definiría esta crisis como una desaceleración de la actividad, en ningún caso como un freno de ésta, y desde nuestra empresa no hemos sentido que le haya pegado tan duro a la construcción privada; aunque no con la misma demanda desbordante pero hemos seguido construyendo y vendiendo, porque la gente sigue viendo segura la inversión inmobiliaria. Y no hemos bajado los valores.
