Primero fue la escuela Ramón Fernández, el lunes se sumó la Marcos Sastre y ayer se plegó la Videla Cuello. Se trata de tres establecimientos educativos de Nivel Inicial y primario de Jáchal que están siendo tomados por padres y alumnos, a modo de reclamo porque los edificios no están en condiciones. Por esta medida, unos 660 chicos no pueden ingresar a las aulas y tener clases. Dicen que continuarán con la medida hasta que tengan una respuesta del Ministerio de Educación.
Fue la semana pasada cuando la escuela Fernández hizo punta en este modo de protesta, que todavía sigue. Los papás se apostaron en el establecimiento para evitar que los 260 alumnos ingresen. Esto sucedió el 30 de abril pasado. Lo que dicen los padres al frente del reclamo, es que los chicos del Nivel Inicial tienen que compartir baños con los más grandes y están todos en un mismo salón, dividido por armarios.
Al inicio de esta semana, lejos de calmarse el conflicto, los padres de los alumnos de la escuela Marcos Sastre, que está en La Frontera, imitaron el modo de reclamo, tomando el edificio escolar y evitando que unos 100 chicos entren a clase. Y ayer se sumó la Videla Cuello, que está en la localidad de San Isidro y a la que asisten unos 300 niños de primaria, según las cifras que proporcionaron los padres. En ambos casos, el reclamo es igual: piden más baños, mejoras en las aulas y más porteros.
“Desde Educación nos dijeron que el lunes pasado iban a construir tabiques para separar las aulas, pero todavía no pasa nada. No nos vamos a mover hasta que no nos den soluciones”, dijo Analía Castro, madre de uno de los alumnos de la escuela Fernández. En la misma sintonía declaró Sara Pérez, madre de un alumno de la escuela Videla Cuello, que dijo que “nosotros mandamos un montón de cartas pidiendo que construyan aulas y mejoren los baños, pero nadie de Educación vino siquiera a verificar nuestro reclamo”.
Según padres, la escuela con más problemas es la Sastre. “Los niños tienen doble turno tres días a la semana. Hay un comedor, pero desde que empezó el año no hay quien cocine porque el cocinero está con parte de enfermo. Además, no tenemos heladera, ni calefacción en la aulas. A esto se suma que los chicos están hacinados y los baños no tienen agua”, dijo Gladys Alcaraz, mamá de un alumno de la escuela de La Frontera. En Jáchal hay 31 establecimientos educativos de distintos niveles y hay unos 5.000 alumnos.
Estas no son las únicas escuelas tomadas y sin clase en la provincia. Desde fines de abril, en la EPET 9 de Ullum no hay clase porque los padres impiden el ingreso de los alumnos. También reclaman mejoras edilicias. Al cierre de esta edición estaban reunidos con autoridades de Gobierno.
