Sorpresa y preocupación generó el informe de actualización sobre el proyecto de cobre y oro iglesiano Josemaría que el grupo canadiense Lundin presentó ayer a sus accionistas, ya que en el comunicado informa que "el proceso de evaluación del estudio de Impacto Ambiental se completará recién en el primer semestre del 2022", cuando la expectativa en la provincia es que sea a fin de año. Sin la aprobación de ese documento, no puede iniciar la construcción de la mina. Las repercusiones no se hicieron esperar teniendo en cuenta que en San Juan el propio gobernador Sergio Uñac dijo que su anhelo es lograr la aprobación del documento antes de finalizar el 2021, y hasta le pidió públicamente a los miembros de la Comisión Interdisciplinaria de Evaluación Ambiental Minera (CIEAM), del proyecto Josemaría, que redoblen los esfuerzos para lograrlo. El apuro es que el año próximo comience la construcción de la mina con una inversión de más de U$S 3.000 millones que dará un vuelco a la economía provincial, de la región y del país. Por eso prácticamente quedaron en segundo plano las novedades de avances del proyecto informadas en el comunicado (ver aparte), y la atención se centro sólo en el cambio de fecha, generando preocupación por la demora y hasta especulaciones propias sobre los motivos que llevaron a ese anuncio. "A mí me toman de sorpresa las definiciones, serán los tiempos que ellos están viendo", dijo el ministro de Minería, Carlos Astudillo, y agregó que no ha recibido ningún mensaje de la CIEAM, la comisión que evalúa el informe de Impacto Ambiental y que está integrada por 14 organismos nacionales y provinciales. Hugo Chirino, secretario de Gestión Ambiental del ministerio, y coordinador de CIEAM, también se quedó perplejo. "En la comisión estamos trabajando bien con todo, y por supuesto que hay cosas que se están solicitando y se están evaluando. Ahora, por qué la empresa sale a decir eso, no lo sé. De la comisión no ha salido esa postura dura, seguimos trabajando con optimismo y celeridad, sabiendo que los tiempos son acuciantes", indicó al ser consultado. Chirino admitió que en la comisión han surgido objeciones respecto a la obra de construcción del dique de colas y se han pedido mayores informes y estudios a la empresa, incluso el cambio de algunos informes que fueron presentados en inglés. También informó que están analizando el tema de Criología del proyecto y se están volcando a un acta que se presentará a la empresa las preguntas ampliatorias. "Pero el trabajo sigue normalmente no hubo ningún parate ni ninguna posición encontrada, hay predisposición para avanzar", señaló el funcionario. Fuentes locales sugieren que como el comunicado se presenta a accionistas y la información es tomada por las bolsas, Lundin está tratando de ser cautelosa con los tiempos que este proceso puede demorar, teniendo en cuenta que normalmente los plazos para una aprobación ambiental de un proyecto minero de estas características rozan y hasta a veces, superan el año. Cabe recordar que la compañía presentó el Estudio de Impacto Ambiental en febrero de este año. En el comunicado, el CEO de la empresa, Adam Lundin, comentó que "este año ha sido transformador para Josemaría, con un avance significativo en todos los aspectos clave del proyecto". Añade que están en una "posición afortunada de tener uno de los proyectos de cobre más grandes y avanzados del mundo en San Juan", y que la compañía continúa "animada por el nivel de apoyo mostrado a nivel federal, provincial y local en Argentina para trabajar en colaboración para hacer avanzar este proyecto". Destaca incluso "las discusiones destinadas a finalizar y asegurar los términos comerciales y fiscales aplicables a la aprobación del Proyecto y Evaluación de Impacto Social Ambiental".

