Un joven policía que es casado, padre de una nena y que curiosamente hacía adicionales de vez cuando en la Dirección de la Niñez, Adolescencia y Familia, es juzgado desde ayer en tribunales como un presunto violador de menores. El agente está acusado de llevarse a una niña y violarla cerca del camping de El Pinar, y de intentar raptar a otra pequeña en esa misma zona de Rivadavia, allá por el 2009.

Cristian Fernando Saavedra (27), quien está acusado de abuso sexual agravado en un hecho y de coacción agravada por el otro caso, prefirió no declarar en la primera audiencia del juicio que preside el doctor Raúl Iglesias en la Sala I de la Cámara Penal.

En el debate de ayer pasaron dos de los testigos: la mamá de una de las víctimas y una mujer policía que trabajaba con Saavedra haciendo adicionales.

Saavedra fue señalado como ese hombre uniformado que llevaba arma, insignias policiales y se movía en una moto tipo americana 125cc. que el 2 de abril del 2009 tomó por la fuerza a una nena de 9 años en Villa Timoteo Maradona, Capital, y se la llevó diciéndole que había robado en un almacén, según la acusación. Ese viaje terminó en la zona de El Pinar donde -según el expediente- el sujeto obligó a la niña a practicarle sexo oral, para luego desvestirla, manosearla y golpearla.

A Saavedra también le achacan ser el hombre vestido de policía que el 8 de octubre de ese mismo año sorprendió a siete chicos que caminaban por un descampado de Rivadavia rumbo a la escuela. El sujeto desvió del camino a los niños, después agarró a la única nena -de 11 años- del grupo y se la quiso llevar a la fuerza, al punto que le apoyó una pistola en la cabeza y la golpeó. Por suerte, la niña escapó. Aquella vez también vieron la moto tipo americana.

Supuestamente hay pruebas contra Saavedra y hasta reconocimientos de las víctimas, y sobre eso trabajará el fiscal Gustavo Manini. Hoy también será un día importante en el juicio, dado que las dos nenas darán sus testimonios a través de la Cámara Gesell.