La vitivinicultura de la región se encuentra con un panorama complejo: hay escasez de vinos tintos y suficiente stock de blancos como para unos 7 meses. En el marco de esta situación aparece una vieja práctica vendimial: la coloración de vinos blancos para que sean tintos o tintos de buen color estirados con blancos, generando un efecto que por estos días no parece descabellado y que implica reducir el mucho stock de blancos y obtener buenas ganancias que generan en esta temporada los tintos.

Pero, ¿es una práctica legal?. En este sentido se presentan dos panoramas: si se estira el volumen de un vino tinto de buen color con vino blanco escurrido, sí es legal.

Lo que está fuera de la legislación, es utilizar la suficiente cantidad de colorantes como para hacer del vino blanco un tinto. Esto se puede realizar con la utilización de enocianina, que es un elemento natural que sirve para "teñir" los vinos blancos o criollos de bajo color, pasándolos a tintos.

En el inicio de este 2010, el INV intervino 2 millones de litros de vino con colorante de dos bodegas mendocinas y pusieron en alerta al mercado.

El enólogo, y hombre fuerte de la Cámara Vitivinícola, Angel Leotta, dijo que "es vieja práctica de la vitivinicultura", pero aclaró que no por eso "es legal".

"La enocianina no es tóxica para quien tome un vino al que se le puso ese colorante. Pero lo que pasa es que está prohibida y por lo tanto hay que respetar eso, las normas están para ser cumplidas, por más que en esta vendimia tengamos pocos tintos y blancos suficientes para varios meses", comentó Leotta.

La enocianina es una tinta natural, sale de la misma uva y allí radica la explicación por la cual es imperceptible para el consumidor, y para los mismos enólogos es casi imposible percatarse de esa adulteración, excepto que se tome una muestra y se la analice.

Decir o no decir

Al no percibirse esa adulteración en el color por parte del consumidor y no ser tóxica para el cuerpo, se cree -fundamentalmente los empresarios- que cuando se descubren estas prácticas no es una buena publicidad para la industria del vino hacer del todo pública esas irregularidades. Están quienes prefieren ocultar cualquier hecho que manche el buen nombre de la industria del vino, y están otros que consideran que el impacto mediático de dar a conocer un hecho que escape a lo permitido, pone en alerta a aquellos "vivos" que tenían pensado alguna maniobra carente de legalidad.

El índice de color en los vinos tintos es por resolución para esta temporada de 500 unidades, cifra que es los suficientemente alta como para dificultar la coloración artificial. Cuando se anunció el índice de color para esa vendimia, no fue bien recibido por los industriales porque como ya se dijo los tintos brillan por su ausencia.

En esto último podría estar la respuesta al por qué de colorar un vino blanco con enocianina o estirar un buen tinto con vino blanco, siempre y cuando no baje de las 500 unidades establecidas.