La Justicia española imputó al presidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, por un delito fiscal de 2,8 millones de euros cometido en 2014 con relación con la adquisición del brasileño Neymar. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, citó a declarar al actual presidente el próximo 13 de febrero.
El expresidente Sandro Rosell y el club catalán, en tanto persona jurídica, ya están imputados en la misma causa, que investiga un fraude millonario en torno a la contratación de Neymar. Rosell está acusado de evadir más de 9,3 millones de euros. El delantero brasileño llegó en junio del 2013. Sin embargo, en el 2011, mucho antes de su desembarco, Rosell ya había firmado contratos adicionales con el padre de Neymar para asegurarse al jugador. Uno de esos contratos era para adquirir la propiedad del futbolista y otro acordaba adelantar una remuneración de diez millones de euros. Neymar tenía contrato con Santos hasta 2014, pero en 2013, el ex presidente intentó cerrar un acuerdo para adelantar el traspaso, al adquirir los derechos federativos del jugador. Además, se firmaron otros cinco contratos, que elevaron la transacción a casi 95 millones de euros.
