La inactividad de la Ópera de San Juan llama la atención, sobre todo después de la inauguración del Teatro del Bicentenario. Cuando renace este género en la provincia, los memoriosos de la Cultura local no pudieron evitar recordar que en la década del 50 del siglo pasado, concretamente en 1952, San Juan pudo disfrutar por última vez de actividad lírica, más allá de que todas aquellas producciones eran fragmentos escenificados y no óperas completas. Las partituras se resolvían en su gran mayoría a piano, incluso carecían de fragmentos corales y por todo ello no existía un rigor respecto a la estructura de orquesta real que aquellas requerían. Fue de la mano del maestro Juan Argentino Petracchinni y sus coros, cuando se empieza a desarrollar en San Juan la actividad coral sinfónica. En el Auditorio "Juan Victoria”, sobre todo, se han escuchado todo tipo de fragmentos operísticos realizados por la Orquesta Sinfónica de la FFHA de la UNSJ, y coros de ambas universidades, sumados a otros locales. Pero hasta el nacimiento de la actual Ópera de San Juan (2002), especialistas consideran que nunca se había puesto en escena una ópera completa de principio a fin. Y menos aún con su correspondiente desarrollo escénico, escenográfico y de vestuario respectivos, obertura, intermezzos, arias y duetos. Si bien no se ha informado sobre los planes del actual ministerio de Turismo y Cultura sobre este tema, merece subrayarse que es necesario el retorno de la actual Ópera de San Juan y, naturalmente, de la mano de su creador, Ricardo Elizondo, de comprobada profesionalidad.
