Luego de la creación del ‘dólar soja’ varios sectores locales de la vitivinicultura, el agro y comercio exterior salieron a advertir sobre la pérdida de competitividad y piden también que se implemente un tipo de cambio diferencial para posicionarse en mercados internacionales, entre otras medidas. Los primeros que van con un pedido concreto a la Nación son las pymes de la Confederación Federal Pyme, cuyo vicepresidente es el viñatero y bodeguero sanjuanino Juan José Ramos. Dijo que el próximo miércoles 14 tienen un encuentro con el secretario de Agricultura nacional, Juan José Bahillo, para pedir un dólar similar al que le han puesto a la soja. ‘Necesitamos que se establezca cuanto antes un dólar de exportación para la vitivinicultura y las economías regionales, sobre los 200 pesos; porque con el valor actual no podemos competir’, dijo Ramos. El productor recordó que una petición similar le formuló hace unos días a integrantes de la Secretaría de Desarrollo Productivo que dirige De Mendiguren. ‘En el caso de San Juan lo pedimos para el vino, el mosto, la pasa de uva y la uva en fresco, para la aceituna y aceite’, dijo Ramos, y agregó que transmitirá la solicitud al ministro de Producción local, Ariel Lucero, para que lo eleve también a autoridades nacionales. Lógicamente, tras haberse puesto en marcha con éxito el ‘dólar soja’ este lunes, también quieren este beneficio el resto de complejos regionales, como es el caso de la industria del vino. Bodegas Argentinas salió a pedir a través de un comunicado el ‘dólar Malbec’. No es un esquema igual al de la soja, por 200 pesos; pero tiene un efecto similar: la industria del vino sostiene que hay que eliminar las retenciones (derechos de exportación) del 4,5%, lo que significaría la creación de una suerte de "dólar Malbec", es decir, un dólar sin retenciones. Mario Pulenta, presidente de la Cámara de Bodegueros de San Juan, se alineó en totalidad a lo expresado en ese documento. ‘El vino ha perdido competitividad internacional por el valor del dólar y se van perdiendo las líneas más económicas’, dijo Pulenta. Este sector viene con una marcada caída de exportaciones en comparación al año pasado, de unos 40 millones de litros, según el INV. En este sentido Ramos agregó que al caer las exportaciones, el peligro es la generación de excedentes que impactarán en la baja del precio de la uva y vino para el viñatero en la próxima cosecha.

