Una vez más las Ruinas de Hilario ocupan su espacio en estas páginas y esta vez con mayores certezas de llegar a convertirse en un centro turístico cultural. Esto se concretará según la evaluación que resulte de una inspección a realizarse en septiembre próximo, con la que se determinará su estado de deterioro actual y las condiciones edilicias.
La inspección se hará el mes próximo porque para esa fecha se prevé esté en vigencia la flamante ley mediante la cual se declaró de utilidad pública y sujeto a expropiación los inmuebles y construcciones existentes en las Ruinas de Hilario, Calingasta.
Según se informó desde la Dirección de Patrimonio Cultural, dependiente del Ministerio de Turismo y Cultura de la provincia, de momento se trabaja en la actualización del proyecto de conservación y refuncionalización existente, que data de 2008 y que no pudo concretarse porque el emplazamiento de las ruinas pertenecían a propiedad privada.
“Esperamos que la ley entre en vigencia para entrar en contacto pleno, estamos trabajando pero tendremos que profundizar en la actualización del proyecto ya que en todo este tiempo continuó el proceso de deterioro y sería irresponsable hablar de las mismas ruinas que años atrás. La idea es que pueda ser un centro de promoción turística cultural, con hincapié en lo que fue la minería en San Juan y lo que actualmente significa; se va a mantener el espíritu del proyecto existente, pero necesitamos de la inspección para ver qué se puede intervenir y cómo”, explicó la arquitecta Andrea Blanco, directora de Patrimonio Cultural de la provincia.
De acuerdo a la funcionaria, una de las ideas es utilizar la estructura de la vieja escuela por considerárselo como el edificio más consolidado. “Es una apreciación inicial, todo dependerá de lo que encontremos. Fuera de la escuela, las ruinas y sus restos intentarán conservarse y mantenerse tal como se encuentran. Seguramente se generará un circuito, algo bien dinámico para los visitantes. En forma adicional pero sin alterar a estas ruinas que son patrimonio cultural de la provincia, se evalúa la construcción de un SUM o sala de conferencias en el que se puedan desarrollar actividades, promocionar a los artesanos del lugar y también al turismo de Calingasta”, detalló la funcionaria.
Otro aspecto relevante será la construcción de un muro de contención en el cerro que se encuentra enfrente de Hilario y a la orilla de la ruta a Barreal, a fin de que los sedimentos que se desprenden de él no sigan cubriendo y dañando a las ruinas. Con respecto a las estructuras que permanecen cubiertas por sedimentos, se entrará en contacto con expertos del Ministerio de Minería a fin de recabar información sobre lo que está enterrado.
Asimismo, se retomará conversaciones con las empresas mineras dispuestas a colaborar con la financiación para la conservación de las ruinas. “Oportunamente Xstrata Copper Proyecto El Pachón se mostró dispuesta a colaborar, pero con la expropiación el escenario es otro y deberemos retomar conversaciones”, concluyó Andrea Blanco.
Tal como en su momento lo publicara CUYO MINERO, la última inspección registrada de las Ruinas de Hilario fue en 2008, propulsada por la entonces Secretaría de Estado de Turismo de San Juan, previa colaboración de cuadrillas del Municipio de Calingasta con las que se realizó una limpieza de desmalezamiento. Ese fue el inicio para la puesta en valor de los edificios que componen las ruinas y el puntapié que dio forma a un proyecto cuyo eje era el de convertir a Hilario en el primer museo minero sanjuanino. El plan también contemplaba la construcción de un centro de interpretación y un anfiteatro, además de la instalación de una confitería y una oficina de turismo con acceso a internet.
Al igual que hoy, el objetivo de ese momento era convertir este emblemático establecimiento de fundición en una atracción turística que todos pudieran disfrutar.
