Hace tiempo que el juninense Gustavo Lombardi, dueño de la cadena de electrodomésticos Naldo, tenía en agenda la apertura en San Juan, pero lo frenaba la escasez de locales céntricos y de grandes dimensiones. El cierre de La Rueca en abril pasado liberó más de 900 metros cuadrados en pleno corazón de la peatonal Tucumán, entre Laprida y Rivadavia, y la firma de capitales 100% nacionales aprovechó de inmediato la oportunidad. Ahora, con una inversión de 20 millones de pesos, su apertura -planeada para fines de noviembre próximo- generará 25 nuevos puestos de trabajo en el sector comercial sanjuanino, sin contar los empleos tercerizados de logística que serán necesarios para realizar los envíos a domicilio, los de limpieza y de seguridad que serán contratados, según informaron sus directivos. Desde hace unas semanas, en su pagina web la firma ya salió a buscar interesados en trabajar en la sucursal sanjuanina. ‘’San Juan es una provincia que siempre me encantó, su gente tiene un perfil parecido al nuestro, del interior; y la gran fortaleza de Naldo es esa, entrar en ciudades así donde puede tener con el cliente una línea de comportamiento empresario de amigo, de familia’’, dijo ayer Gustavo Lombardi a DIARIO DE CUYO. Junto a su hermana Gabriela timonean hoy la firma que fundó su padre Naldo hace más de 50 años en Junín, al noroeste de la provincia de Buenos Aires; y que actualmente cuenta con 54 sucursales distribuidas en 9 provincias. Si bien la economía pasa por un periodo de retracción del consumo, Lombardi dijo que están acostumbrados a competir y que la diferenciación y fortaleza de esta cadena nacional pasa por tres ejes: ‘La gran variedad de artículos que tenemos, porque es un comercio amigo de la gente y por la flexibilidad del crédito’’.