Este jueves 15 de enero de 2026 se realizó la audiencia de renovación de medidas cautelares en el marco de la causa que investiga el crimen de Diego Andreoni, el joven futbolista amateur que murió tras ser baleado luego de un encuentro deportivo en Rivadavia. En la instancia judicial, el fiscal Iván Grassi, de la UFI Delitos Especiales, solicitó que los dos acusados, Julio Castro y Franco Gómez, continúen detenidos por al menos cuatro meses más, hasta que se lleve a cabo la audiencia de control de acusación y el posterior juicio.

El planteo fue realizado ante la jueza Celia Maldonado y se suma a una serie de resoluciones adversas para las defensas. En los últimos meses, la Justicia ya había rechazado recursos de impugnación y confirmado la prisión preventiva de ambos imputados, medida que se venía cumpliendo desde hacía 10 meses y que fue prorrogada en distintas oportunidades.

La causa por el asesinato de Andreoni tuvo uno de sus momentos clave el 11 de diciembre de 2025, durante una audiencia desarrollada en Sala 1, cuando la jueza de impugnación Ana Lía Larrea desestimó los planteos defensivos y ratificó la necesidad de mantener el encierro preventivo. En esa ocasión participaron las defensas particulares y oficiales, el fiscal Fabrizio Médici y el abogado querellante Agustín Idemi. La magistrada sostuvo que la complejidad del expediente y la producción de prueba pendiente justificaban la continuidad de la medida coercitiva.

En el transcurso de la investigación también se produjo un giro relevante respecto de la situación procesal de Franco Gómez. Inicialmente imputado como partícipe necesario del homicidio agravado, fue recalificado como encubridor agravado luego de que la evidencia reunida no lograra acreditar que hubiera entregado el arma utilizada en el ataque. De las quince declaraciones testimoniales incorporadas, solo una lo señalaba en ese rol, mientras que el resto coincidía en que el arma nunca salió de manos de Julio Castro. No obstante, la fiscalía consideró probado que Gómez colaboró con la huida del autor del disparo.

Pese a esa recalificación, la querella remarcó que la nueva carátula es provisoria y que continúan las medidas para localizar nuevos testigos que refuercen la hipótesis inicial. En ese sentido, la jueza Flavia Allende entendió que aún restan diligencias clave y avaló la continuidad de la prisión preventiva para ambos imputados.

El crimen de Diego Andreoni ocurrió el 15 de marzo pasado durante un campeonato de fútbol amateur disputado en el complejo de canchas Coralli, en la localidad de Marquesado, en Rivadavia. Tras el partido entre los equipos Diablos de Morón y Los Amigos, se produjo una pelea entre integrantes de otros conjuntos durante el tradicional “tercer tiempo”. Andreoni intervino para separar a los involucrados y, en medio de la confusión, recibió un disparo en el abdomen que le provocó lesiones gravísimas. A pesar de varias cirugías y de la amputación de una pierna, falleció trece días después.

Luego del ataque, Castro y Gómez escaparon en una motocicleta y se presentaron días más tarde en Tribunales. Castro confesó haber efectuado el disparo y enfrenta una posible pena de entre ocho y 30 años de prisión. Gómez, en tanto, permanece imputado por encubrimiento agravado, con una expectativa de pena menor, aunque seguirá detenido por decisión judicial mientras avanza el cierre de la investigación.