Paulatinamente, el bloquismo empieza a dar muestras de sus ganas de despegarse del kirchnerismo, su principal socio nacional en el Frente para la Victoria. El líder de la fuerza, Leopoldo Alfredo Bravo, sugirió hace poco la necesidad de más diálogo y menos pelea por parte de Néstor Kirchner y ahora, el vicepresidente de la Convención partidaria, Augusto Rago, uno de los máximos impulsores de la alianza con las filas K, avanzó decididamente en críticas hacia el ex presidente y su esposa. Aseguró que lo único que hace el matrimonio es "confrontar" y que así "no se llega a ningún lado".

Las críticas vienen de uno de los hombres más cercanos a Polo Bravo y de quien supo ser nexo fluido con el kirchnerismo a través de su relación con Alberto Fernández, el ex jefe de Gabinete. "Pareciera que este matrimonio a lo único que se dedica es a la confrontaciones", tiró Rago en dirección a la conducción de Néstor y Cristina.

Así, por segunda vez en los últimos días, desde el partido de la estrella se escuchan palabras que enfrían el vínculo con las tropas kirchneristas. Polo, que es el embajador argentino en Rusia, había dicho hace un par de semanas que Néstor Kirchner lograría mucho más con diálogo y consenso. Declaraciones en sintonía con las de Rago, pero de manera mucho más sutil.

Según Rago, los cuestionamientos no son hacía el proyecto, sino que "están asociadas a la actitud que ha tomando la presidenta y fundamentalmente el ex presidente". "La sociedad argentina no quiere más confrontaciones, lo que quiere es más bien actitudes conciliatorias, de progreso, de generación de hechos positivos y no de confrontaciones", agregó el vicepresidente de la Convención bloquista.

Las buenas migas entre bloquistas y Kirchner comenzaron en 2003, cuando el hijo de Don Leopoldo Bravo y el por entonces gobernador, Wbaldino Acosta, apoyaron la postulación presidencial del santacruceño. Y en 2007, el partido de la estrella se sumó al Frente para la Victoria a nivel nacional y local, cerrando filas con el justicialismo, con quien hasta hoy comparte la sociedad en la provincia. Amalgama que repitió en las legislativas de este año.

Las declaraciones de Rago, con distintos matices, van en el mismo sentido que algunas voces que recientemente salieron del justicialismo local. A tono de queja, el intendente de Pocito, Sergio Uñac, aseguró que algunas medidas del matrimonio presidencial no estaban en el libreto original; mientras que el ex jefe de campaña y actual funcionario giojista, Daniel Coll, fue mucho más allá y habló de aprietes que supuestamente reciben los legisladores nacionales desde la cúpula kirchnerista para aprobar proyectos de la Casa Rosada.

Rago separó los tantos y se encargó de desvincular al ex jefe de Gabinete del manejo político de Kichner y su esposa. El bloquista señaló que "es cierto que trabajé para que el partido se acercara al kirchnerismo, pero lo hice a través de un gran amigo, pero a la vista están las diferencias que él tiene con la conducción del Frente para la Victoria. Según dijo, "Fernández es un hombre conciliador como los bloquistas, supo marcar sus diferencias en su momento y por eso se tuvo que ir".