Aviones de la OTAN abrieron fuego ayer contra dos camiones cisterna secuestrados en Afganistán, provocando la muerte de unas 90 personas, en un incidente que podría desatar ataques de represalia contra soldados occidentales.

La OTAN dijo inicialmente que creía que los fallecidos eran todos insurgentes talibanes, pero luego informó que muchos civiles estaban siendo atendidos en hospitales de la zona.

Pobladores dijeron que sus familiares estaban recogiendo combustible de los camiones secuestrados y fueron quemados vivos por la gigante explosión.

El Gobierno afgano dijo que 90 personas murieron y que se estaba realizando una investigación.