Era el comentario de algunos obreros de una finca y vecinos de la zona, pero hasta ayer nadie había denunciado la existencia de esos restos. La Policía lo confirmó, y dio con el hallazgo de los huesos de una persona en una especie de pozo al costado del profundo socavón del río Retamito, en Sarmiento. Todo un misterio. Los investigadores creen que los restos humanos no son tan viejos, de hecho encontraron partes de prendas de vestir con una sustancia que podría ser cal. No descartan que pueda ser la víctima de un crimen o un desaparecido, incluso el propio Raúl Tellechea (ausente desde el 28 de septiembre de 2004).

Anoche, al cierre de esta edición, una comisión de la Sección Homicidios y otros policías de la Brigada de Investigaciones junto a efectivos de Bomberos trabajaban en ese sitio para poder levantar los restos. El lugar era de difícil acceso a raíz de los barrancos y grietas. Esto está a metros del llamado camino a Retamito, a 2 km. de ese poblado de Sarmiento y 12 km. al Oeste de la ruta nacional 40.

El dato surgió a través de la inquietud del soldador Reymundo Valdéz, quien el miércoles pasado fue a trabajar a un diferimiento de la firma Ponte, cerca de Retamito. Ahí escuchó de boca de otros trabajadores que, en frente, cruzando el socavón del río había un cadáver aparentemente semienterrado. Al parecer, era el comentario de muchos, pero ninguno había puesto en aviso a la Policía.

Sorprendido por el hecho, Valdéz se comunicó ayer vía telefónica con la Policía y contó sobre esas versiones, también dio la posible localización. Ayer al mediodía, una comisión de la Brigada de Investigaciones viajó a esa zona de Sarmiento, pero no pudo dar con el lugar. Ayer tarde fue otro grupo a cargo del oficial Gustavo Céspedes, ya acompañado por Valdéz, y dieron con los restos humanos. Según comentaron fuentes policiales, por lo que alcanzaron a ver eran huesos de piernas, brazos, manos, vértebras y costillas. A simple vista no se veían el cráneo y parte de la pelvis, aunque no desechaban que estuvieran enterrados. Es que estaban depositados en una hondonada, como si hubieran hecho un pozo, dijeron los policías. Llamó la atención la existencia de pedazos de una prenda color azul y otra blanca como deshilachadas o dañadas, y con alguna sustancia adherida, que podría ser cal.

Anoche, una comisión policial dirigida por el subcomisario Carlos Vallejo y el principal Nilo Baca trabajaban para levantar los huesos. Dijeron que iban a llevarlos para que los examinaran los forenses. Ahora, deberán establecer la antigüedad de esos restos y el sexo, para después analizar si se puede saber las causas de muerte. Seguramente iban a tomar muestras para practicar pruebas de ADN y compararlas con los ADN de personas desaparecidas. Entre ellos, los de Raúl Tellechea.