Boca jugó mal, dejó muchas dudas y terminó igualando 1 a 1 con Newell’s, en un partido correspondiente a la tercera fecha del torneo Apertura. Lucas Viatri puso en ventaja al equipo de la ribera, pero Lionel Vangioni, con una extraordinaria media vuelta, estableció la paridad, todo en el segundo tiempo.
El partido se jugó en La Bombonera, con un flojo arbitraje de Juan Pablo Pompei, quien ignoró una clara mano de Guillermo Marino en el gol del Xeneize.
Boca salió a jugar el partido con la presencia de Juan Román Riquelme, el gran ausente en el equipo de Alfio Basile en los primeros dos partidos por el torneo Apertura. Pero en el arranque del encuentro Riquelme pasó desapercibido.
Boca en toda la primera etapa deambuló por la cancha, con impotencia, regalándose en el fondo y si los hombres de Newell’s hubieran tenido puntería la primera etapa no hubiera terminado igualada sin goles.
Cristian Sánchez Prette tuvo una clara chance y luego los dirigidos por Néstor Sensini tuvieron dos más, pero no le acertaron al arco.
Boca en el primer tiempo sólo tuvo un cabezazo de Viatri y sufrió la lesión de Hugo Ibarra.
En el inicio del segundo tiempo la historia cambió, porque Riquelme tuvo más movilidad, los delanteros participaron más, sobre todo Pablo Mouche.
Y así, de a poco, el local fue arrinconando al equipo rosarino, hasta que llegó la apertura del marcador, que se produjo luego de que Marino le bajara la pelota con la mano, dentro del área, a Viatri, para que el delantero le diera la ventaja a Boca.
El gol obligó a Newell’s a ir para delante, sin mucha convicción, pero ante un equipo que se defiende mal hasta cuando se cierra atrás, y que provocó que llegara el empate, con una gran media vuelta de Vangioni.
