Omar Narváez, el invicto púgil chubutense, sumó una nueva victoria a su rico palmarés, al derrotar al puertorriqueño César Seda y así retener su título supermosca de la Organización Mundial de Boxeo (OMB). El denominado Huracán de Trelew, de 35 años, entregó otra muestra de su prolijo estilo, el que lo elevó a ser uno de los exponentes más destacados en el boxeo argentino, y se impuso en fallo unánime, luego de doce asaltos atractivos. El combate se desarrolló ante una multitud que colmó la capacidad del estadio Osvaldo Casanova del Club Estudiantes de la ciudad de Bahía Blanca.
El fallo de los jurados entregó guarismos disímiles. El argentino Luis Doffi y el estadounidense Levi Martínez marcaron, ambos, una ventaja de 7 puntos para el campeón Supermosca (117-110), mientras que el también norteamericano Donald Trella consideró más apretada la victoria del chubutense (115-112). Narváez se consagró campeón de los moscas en julio de 2002 en el Luna Park y arriesgó con éxito su cinturón en 16 ocasiones, convirtiéndose en el púgil argentino que mayor cantidad de veces defendió su corona internacional.
La pelea fue favorable al argentino, aunque en el comienzo Seda lo complicó con su jab (directo) de derecha y algunos directos de izquierda hasta que recompuso su accionar y ganó el centro del ring.
De allí en más fue el chubutense quien tuvo la iniciativa y, como es su estilo, se movió por los laterales con rapidez y con manos justas -en especial a la zona alta- fue sumando a su favor ante el delirio de los 5.000 espectadores que colmaron el estadio bahiense.
El retador puertorriqueño no supo cómo contrarrestar la superioridad técnica y anímica que le impuso Narváez quien no sintió físicamente la pelea y dejó desairado en varios pasajes de la pelea al guapo púgil boricua que resignó su invicto ante un rival de primer nivel.
