Como el juego de niños del papá y la mamá, solo que aquí es de verdad. La madre va a ser una nena que a los 10 años fue abusada sexualmente en reiteradas ocasiones y que ahora está embarazada de 6 meses. Y el padre, aparentemente un joven de 20 años que está prófugo y es buscado por la policía acusado de corrupción de menores.
La niña que hasta hace poco se divertía con juguetes y hacía travesuras con otros chicos, ahora no sale de su casa de adobe en ese poblado de las afueras de Jáchal. Su madre ya presentó un certificado médico para que abandonara las clases en la escuelita donde cursaba el 5to. grado. Es que también su pancita cada vez es más evidente.
El caso conmueve a la comunidad educativa y a las autoridades sanitarias del departamento. "Nos sorprendió, es el primer caso de un embarazo en una niña de tan corta edad. Lo grave es que no detectamos indicios de violencia, o sea que esto (por los abusos) viene aparentemente de larga data", reveló la doctora Ivonne García, directora del Hospital San José de Jáchal.
La pequeña y sus dos hermanitos viven con su mamá y su padrastro. Y tal parece, los dos adultos querían guardar todo en secreto. Tarde o temprano se supo y fue en la escuela, allá por fines de agosto, ya que la nena empezó a mostrar comportamientos extraños como comer mucho, no querer sacarse la campera o no participar de las clases de educación física. Después comenzó a faltar. Eso llamó la atención a su maestra y la directora que trataron de contactarse varias veces con los padres, pero fue en vano. Ante la sospecha que algo pasaba con la menor, las docentes pidieron a la doctora Ivonne García -del hospital de Jáchal- que enviará a los agentes sanitarios al hogar de la niña. Buscaron cualquier excusa para entrevistar a la familia, pero chocaron con la negativa del padrastro. A todo eso, a través de los vecinos, llegaron rumores que la nena estaba embarazada. Fue así que las autoridades médicas contactaron al padre biológico de la menor, quien por otro lado también había recibido comentarios de que su hija estaba embarazada. Frente a esa presunción, él mismo hizo la denuncia en la Subcomisaría de Villa Mercedes.
La sospecha se confirmó en estos días cuando, por orden del juez Carlos Roberto Mateo, los médicos del hospital norteño la revisaron y establecieron que la niña tenía un embarazo de 6 meses de gestación. La nena ahora tiene 11 años, los cumplió el pasado 5 de agosto, dijo un allegado de la escuela.
En principio se creyó que el abusador era el padrastro. Sin embargo, la niña habría dicho que el papá de esa criatura que llevaba en su vientre era el sobrino de su padrastro, según un investigador. Sería un joven de 20 años llamado Darío Santiago Liquitay, informaron fuentes judiciales. Este muchacho vino en febrero pasado de Buenos Aires y se quedó a vivir en casa de la nena. Según datos de los pesquisas, cuando su tío y su mujer se iban a trabajar a la cosecha de la cebolla, él se quedaba sola con la nena y supuestamente ahí abusaba sexualmente de ella. A raíz de esos datos, el juez Mateo libró la orden de captura contra Liquitay que volvió a Buenos Aires hace un par de meses. Existen datos de que estaría en el partido de Hurlingham y ya pidieron colaboración a la policía bonaerense para apresarlo. Mientras tanto, la niña es controlada por médicos para llevar bien su embarazo y prepararla para la cesárea prevista para fin de año.
