Un niño de 11 años murió al recibir un escopetazo disparado accidentalmente por su hermano de 8 cuando manipulaba el arma, en una estancia de la localidad santafesina de Gödeken, donde trabaja el padre de ambos, indicó la agencia TÉLAM.
Un niño de 11 años murió al recibir un escopetazo disparado accidentalmente por su hermano de 8 cuando manipulaba el arma, en una estancia de la localidad santafesina de Gödeken, donde trabaja el padre de ambos, indicó la agencia TÉLAM.
El arma es una escopeta calibre 20.