La novela Fernández-Desamparados sigue sumando capítulos y hoy el final parece estar más lejos que nunca. Es que después de que el martes la comisión y el propio Juan Pablo Fernández se pusieran de acuerdo en terminar su relación tras los inconvenientes del jueves pasado, el delantero mendocino volvió a protagonizar una situación muy particular que dejó mal parado al propio presidente del club, Guillermo García.

Es que el “Pala” se había despedido a la siesta del presidente puyutano porque viajaba a Mendoza pero para sorpresa (o no), Fernández pasó por la utilería del club, pidió ropa de entrenamiento y se fue por sus propios medios al camping El Paraíso donde entrenó con la primera local. Esta situación dejó flotando demasiados interrogantes porque Fernández no actuó por decisión unilateral, alguien lo autorizó a entrenar y de eso, el presidente no estaba ni enterado.