3 de marzo de 2012 - 00:00

Otra mujer fue cómplice en un asalto violento a almacenera

A Analí Vázquez (42) se le cruzó la peor idea cuando el delincuente dejó de encañonarla y se dirigió hacia donde estaba su papá, casi ciego por su diabetes, sentado en un sillón. Y no lo dudó: le levantó los brazos para que dejara de apuntarle a su padre y forcejeó con el delincuente hasta que lo empujó hacia cocina y cerró la puerta. Ahí cayó en la cuenta de la sangre que brotaba abundante por su cabeza. Ahí cayó en la cuenta de lo peligroso que había sido interponerse. Sin embargo, la imprevista reacción de la mujer cambió abruptamente los planes de los ladrones, que al final huyeron con su celular (lo tiraron luego cerca de su casa), una computadora y la billetera con unos 300 pesos y documentos de la hija de Analí.

Afuera, una mujer los esperaba en moto.

Todo pasó alrededor de las 21.15 del jueves en la calle Santa Fe en el barrio Parque Independencia, en Chimbas, cuando la comerciante atendía y en su casa estaban su padre y su madre, convaleciente de una gripe tendida en cama.

Analí comentó ayer que a su pequeño almacén de barrio llegaron dos sujetos. Que uno trepó rápido tras el mostrador y la encañonó para llevarla dentro de la casa. Y que luego de avanzar por el interior de la vivienda, se percató de la presencia de su padre en un sillón y se le fue encima para reducirlo. Fue el momento más dramático porque Analí se arriesgó, pues a causa de una disfonía intentaba un grito que no le salía.

El violento caso se convirtió en el octavo ocurrido en lo que va del año (contra dos de igual período de 2011) en que los delincuentes actúan con la complicidad de una mujer.

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