‘Estábamos tomando una cerveza con un amigo cuando escuchamos una explosión. Yo estaba pegada a la lona y cuando miré hacia la calle, vimos unas luces que se nos venían encima. No sé cómo hicimos, pero dimos un salto y nos salvamos’. Así describía Eliana Catalán (23) el peligroso momento que le tocó vivir ayer en la madrugada junto a su pareja, un amigo y otros seis inocentes quienes por centímetros se salvaron de salir lastimados de rebote por otro accidente de alto riesgo en el centro capitalino. Esta vez, dos camionetas Ford EcoSport chocaron en Libertador y Mendoza, y una de ellas se incrustó en una casa de comidas, donde se vivieron momentos dramáticos aunque los comensales fueron rápidos de reflejos y pudieron esquivar a tiempo el descontrolado vehículo. De todos modos los cuatro ocupantes de los rodados sufrieron lesiones menores, informó la Policía.
