El impacto económico de la invasión a Ucrania depende del alcance de la escalada bélica que estamos teniendo. Rusia ha invadido el Este de Ucrania, que es un área prorrusa, es decir, Ucrania está casi dividida a la mitad por un río, la zona Este es prorrusa mientras que la zona Oeste es proeuropa. Incluso en las elecciones quedó muy marcada esa división de los prorrusos (separatistas) de los partidos políticos con un porcentaje de 80 a 20, a favor de los grupos proeuropeos. Con respecto a la economía, Ucrania tiene un peso muy particular para la región porque es uno de los principales proveedores de alimentos de Europa. Ucrania tiene alrededor de 45 millones de habitantes y Rusia 140 millones de habitantes, por lo que representa un tercio de la población de Rusia; aunque posee una de las regiones agrícolas más ricas del mundo. Junto con la pampa argentina tiene la zona con mayor productividad en términos de producción de alimentos en el mundo, ya que es uno de los principales productores de trigo, maíz y aceite de girasol, es decir que desde el punto de vista agrícola, el peso de Ucrania es fundamental y también desde el punto de vista minero. Hay un gran yacimiento de petróleo, gas y materiales pesados, que lo hacen un lugar estratégico para ser conquistado por cualquier país. Si estuviésemos en el siglo pasado, tranquilamente hubiese sido la razón por la que se iniciaba la Primera Guerra Mundial, cuando Alemania se disputaba los yacimientos de carbón de la zona de Ruhr. Hoy Ucrania representa eso: uno de los principales proveedores de alimentos y energía para Europa y para todo el mundo porque exportan a Japón, China, los países árabes; por la capacidad de producción de alimentos. Por ejemplo, Argentina produce alimentos para 400 millones de personas mientras que Ucrania lo hace para 600 millones de personas para que haya una idea del potencial de producción de alimentos que tiene. Entonces, si hay un enfrentamiento bélico, hay que olvidarse del trigo, del maíz y de toda la producción que tiene Ucrania porque van a estar los campos devastados, quemados, abandonados, no va a haber fuerza laborar para producir, no va a haber maquinarias, combustible, o sea, que hablamos que se va a perder entre un 10 y un 15 por ciento de la producción mundial de un montón de alimentos que en este momento se están consumiendo. A priori, la reacción que hay en los mercados, el precio es récord de la soja, del trigo, del maíz, del aceite, del gas, del petróleo, del oro. Los mercados han tomado posiciones como si estuviésemos frente a una Guerra Mundial. Lo importante en esto es el alcance y la duración. Si hablamos de que tiraron 3 tiros y se pusieron de acuerdo, bien. Pero si hablamos de algo más dilatado como pasó con el coronavirus que pensábamos que iba a ser una enfermedad pasajera y terminó impactando en la economía mundial durante dos años, ahí se viene abajo toda la estructura.
