A paso cansino, sin apuros, sin histerias y con el respeto por la pelota, Del Bono sigue su escalada triunfal en el Argentino B. Dando la ventaja de jugar por casi una hora con uno menos, el Bodeguero se sacó de encima el entusiasmo limitado de Luján de Cuyo y lo venció por 2-0 para ser escolta ya de su grupo. Con el sello del Pepe Bravo, cuidando la pelota, haciendola circular con precisión y buscando el mejor camino, Del Bono encontró el paso triunfal para recuperar el protagonismo en una categoría que no regala nada.
De principio a fin, Del Bono fue dueño del partido. Antes de los 15′ ya ganaba con una aparición sorpresiva y medio polémica de Sebastián Ríos que en una jugada preparada en tiro libre, abrió la cuenta. Después y hasta los 34′, el Bodeguero lo manejó a voluntad y hasta pudo haber aumentado las cifras pero Mario Artés se condicionó sólo en una jugada simple y le pusieron amarilla. Quedó en el límite y el árbitro Sosa no se lo perdonó. Expulsión a los 34′ y algo de esperanzas para la juventud de Luján que emparejó la posesión de la pelota corriendo. Nada más.
En el complemento, Del Bono salió decidido a terminar con la historia. Presionó pero no pudo concretar las opciones que generó. Molina, primero, Illanes después, y más tarde Nuñez se perdieron el segundo. Luján, con pocos argumentos, hizo lo que pudo. Todo dependía de Del Bono y fue así nomás porque a los 42′ apareció Gabriel Tapia para sentenciar la historia, de atropellada. Estaba hecho y no hacía falta más. Con uno menos, Del Bono resolvió un partido que en los papeles parecía sencillo pero que en la cancha no lo fue tanto. El Bodeguero encontró el paso triunfal en esta temporada y eso no es poco.
