La lista del oficialismo bloquista, encabezada por la actual presidenta Graciela Caselles, se impuso anoche en la interna partidaria, lo que representa un apoyo a la actual conducción y un espaldarazo a la continuidad de la alianza con el Partido Justicialista en el Frente para la Victoria. Es que Caselles es la principal defensora del acuerdo electoral con el peronismo, mientras que la lista rival, liderada por Juan Domingo Bravo, el hijo menor del caudillo don Leopoldo, es la cara visible del enérgico rechazo a esa sociedad y proponía una ruptura inmediata con la fuerza que comanda José Luis Gioja.

La sede del comité central del PB, búnker del oficialismo, se cubrió de festejos pasadas las 20 de ayer. Conocidos los resultados, arreciaron los cánticos, la lluvia de papelitos y las muestras de apoyo a la actual presidenta. Según Raúl Sánchez, secretario administrativo del partido, de 22 distritos (los 19 departamentos más Concepción, Trinidad y Desamparados), la lista oficial triunfó en 12 comunas, mientras que la oposición se alzó con 5. En los otros 5 distritos restantes no hubo interna porque se llegó a un acuerdo. En base a esos números y por medio del sistema indirecto de votación, Sánchez señaló que la actual conducción obtuvo 12 delegados departamentales y 14 proporcionales, y estimó que 3 más, de las listas en las que hubo consenso, jugarán para el oficialismo. Con esos 29 delegados, de un total de 43, se aseguraron la mayoría y serán los encargados de elegir a Caselles para que esté al frente del comité central, el órgano ejecutivo del partido, el próximo 27 de julio.

El secretario administrativo también destacó que conquistaron los dos tercios de la Honorable Convención (el cuerpo deliberativo), que es la encargada de sellar las alianzas electorales, un punto clave de cara a las elecciones legislativas de 2013 en el armado con el PJ.

La sociedad con el peronismo se tejió en los comicios de 2007 y volvió a repetirse el año pasado. A través del Frente para la Victoria, en la última votación el partido de la estrella recuperó protagonismo al obtener una banca para la Cámara de Diputados de la Nación, la intendencia de Iglesia y dos lugares en la Legislatura provincial. El acuerdo electoral fue el eje de la disputa en la campaña ya que Bravo resaltó que “era entregar la fuerza por unos cargos”.