A pesar de que el sector oficialista del Partido Bloquista, encabezado por Graciela Caselles, consiguió la mayoría de los cargos en la Honorable Convención (el órgano legislativo partidario), no alcanzó los 2 tercios que necesita para sellar holgadamente los acuerdos electorales, como el que mantiene con el PJ en el Frente para la Victoria. En las elecciones internas del 24 de junio estaban en juego 112 bancas para la Convención y la línea que ganara debía imponer, como mínimo, 74 convencionales para lograr la mayoría especial. Pese al triunfo, los números de la Junta Electoral del bloquismo señalan que, en 17 de los 22 distritos en juego, la lista de la actual presidenta del bloquismo obtuvo 72 lugares, mientras que la oposición, encarnada por Juan Domingo Bravo, consiguió 29 bancas. En los distritos restantes, en los que hubo listas de consenso, hay 11 convencionales que serán claves para un espacio o para otro. En un escenario en el que asistan todos los delegados para tratar el armado electoral, si el oficialismo desea continuar con la sociedad con el peronismo, tal cual lo promociona su presidenta, deberá seducir al menos a 2 de esos 11 convencionales para evitar una votación reñida.
El triunfo de la lista de Caselles representó un respaldo a su gestión (Ver aparte) y le significará puestos esenciales en la conducción del Comité Central (el organismo ejecutivo del PB). En cuanto a los delegados para la Convención, conquistó una amplia mayoría y le faltó poco para conseguir los 2 tercios. Este último cónclave es el encargado de definir, luego de la propuesta del Comité, el acuerdo que el partido encarará con otras fuerzas electorales. Desde el 2007, el bloquismo viene manteniendo una sociedad con el justicialismo en el Frente para la Victoria, lo que ha generado tanto adhesiones como fuertes críticas en las entrañas del partido. La campaña de la interna estuvo enmarcada en esa disputa y la caja de resonancia será la discusión en la Convención.
Bravo explicó que los convencionales que lo acompañaron en las elecciones tienen la postura clara de no apoyar un frente con el PJ y que el bloquismo se presente con candidatos propios a los comicios legislativos nacionales del año que viene. Por su parte, Augusto Rago, actual titular de la Convención y quien suena para continuar en el cargo, señaló que los números de la conformación del cuerpo no preocupan y que todo depende de la cantidad de convencionales que asistan a la votación. Es que, según la Carta Orgánica del partido, se toma en cuenta los 2 tercios de la cantidad de delegados presentes. Dirigentes históricos del PB señalan que en las últimas reuniones fueron entre 80 y 90 convencionales.
Pero esas cifras disparan otra serie de análisis entre los operadores de ambos sectores. En ese marco, para el oficialismo, si mantiene su mayoría en el momento clave de decisión, se impondrá con facilidad. Sin embargo, si desde la oposición, tal como aseguran, impulsan la presencia de los 29 delegados que consagraron, obligará a una asistencia masiva de la lista de Caselles, en un disputa que puede presentarse reñida. Sucede que hay 11 convencionales que estarán en la mira de ambos grupos. De acuerdo al escrutinio de la Junta Electoral, en 17 de los 22 distritos en juego, la lista oficial conquistó 66 bancas y la oposición, las 29 mencionadas. En los 5 distritos restantes, en los que hubo consenso en las listas, hay 17 convencionales en danza, de los cuales, en el entorno de la actual presidenta aseguran que 6 pertenecen al sector. Los 11 restantes serán el botín para que se sumen para uno u otro lado.
