Una película repetida. Una historia que ya vivió y sufrió este mismo Atlético San Martín volvió a dejarlo con las manos vacías afuera de San Juan. Jugando bien, con un gran segundo tiempo en el medio y con el alto precio de no haber sabido convertir lo que generó, el Verdinegro cayó sin merecerlo ante Almagro por 1-0. El único gol del partido que se jugó en Villa Raffo, lo marcó Maximiliano Rueda a los 40" del primer tiempo, cuando ninguno de los dos había hecho algo más como para sacar su ventaja. Ese gol del Tricolor terminó teniendo un alto costo para el planteo de San Martín que intentó siempre protegerse con la pelota, ser prolijo y vertical casi siempre. Le alcanzó para sostener el empate en esa primera etapa hasta que llegó el error en la cobertura de Rueda y en el complemento, el equipo de Antuña tuvo la lucidez para cambiar de libreto sobre los 10" de esa fracción y desde ahí buscó el empate con fútbol pero sin contundencia. Generó mucho, desperdició mucho y no ligó nada. Eso hay que admitirlo. Es que la más clara de todas fue una postal de la mala fortuna sanjuanina cuando Matías Giménez cabeceó al gol cuando iban 24" de la segunda parte pero su remate dio en el palo izquierdo de un arquero como González que ya nada podía hacer. Debió ser el empate pero no lo fue.

