Cambió la mano. De aquel paso esperanzador en el inicio del Rulo González como entrenador bohemio, ahora en Peñarol todo es infortunio. Tanto, que después de estar arriba en el marcador en San Luis, terminó perdiendo por 2-1 con un gol en contra de Nicolás Barraza, sintetizando tal vez el desafortunado presente del club de Chimbas que ahora quedó a 5 puntos de la salvación del descenso. Quedan por disputar 33 puntos, todo es posible en las once fechas que le restan, pero si las cuentas no cambian ya, el futuro se empieza a oscurecer mal para Peñarol que tal vez esté pagando las consecuencias del bochornoso proceso de pretemporada, con esa doble conducción, con esos dos planteles, que terminaron conspirando con su preparación. Pero hoy es tarde para lamentos, lo que se hizo mal, se hizo mal. Queda Federal A por delante y la reacción tiene que aparecer para poder salir a flote. En el inicio, todo pintó color esperanza en Peñarol. A los 12′ Federico Ortiz puso arriba al Bohemio y se le planteaba el mejor partido. Con ventaja, con espacios para la contra, era cuestión de trabajarlo para asegurar el marcador. Pero se fue quedando Peñarol y Juventud lo presionó con lo que tenía. Y faltando 10 minutos para el final de ese primer tiempo, Eber Garro puso el 1-1 para los puntanos que prometían otro escenario para el complemento. Y así fue nomás porque los dirigidos por Duilio Botella, sin que le sobren demasiadas luces, salieron a buscar a Peñarol desde el comienzo del segundo tiempo.

