A fines del año pasado, en pleno Palermo Hollywood se inauguró el restó bar Perón-Perón. Impacta el altar enclavado en el centro. Velas blancas y flores rodean un retrato de la Evita glamorosa, con rodete, joyas y sonrisa amplia. Hay estampitas de santos. También de Néstor Kirchner. Más abajo, completa la escena un equeco -dios aimará- que envió de obsequio hace unos días el presidente boliviano, Evo Morales.