En el comentario, la nena de 12 años decía sentirse mal porque quien era su padrastro, un joven al que quería mucho, comenzó una vez a manosearla hasta que un día pasó a un nivel de ultraje mucho más grave: la violación. Según fuentes policiales, ese relato fue publicado en el Facebook de la menor y fue conocido por una mujer amiga de su madre, que en el acto le avisó. En la denuncia de la mujer, se supo entonces que esos gravísimos abusos habían ocurrido en dos ocasiones: un día en que ella no estaba en su casa de Santa Lucía y en otra ocasión cuando ella dormía y su expareja se cruzó a la habitación de su hija para violarla, dijeron.
Cuando el caso llegó al juez de Instrucción Alberto Benito Ortiz, el magistrado entendió que había prueba para sostener la grave sospecha y ordenó la detención del sujeto a los policías de la Seccional 5ta de Santa Lucía dirigidos por el comisario inspector Julio Barrera.
Entonces el oficial Martín Flores, el cabo 1º David Manrique y el agente Pablo Páez, determinaron que el sospechoso vivía con una nueva pareja en la Villa Aurora, Caucete, y hasta allí llegaron para meterlo preso.
El sujeto, identificado como Carlos Torres (33) había sido padrastro de la niña hasta el mes de febrero pasado, cuando rompió relaciones con la madre de la chica y se fue a vivir a Caucete, de donde es oriundo, dijeron.
Por ahora lo complican los testimonios y el examen médico que le practicaron a la menor: en ese análisis se determinó que presenta una desfloración de antigua data.
Ahora, la chica será entrevistada con el sistema de la Cámara Gesell para determinar si fabula o no, si presenta huellas psíquicas de una situación de abuso sexual y si el sospechoso detenido está o no ligado al supuesto abuso sexual.
