San Pablo, 12 de diciembre.- La final de la Copa Sudamericana que San Pablo le ganaba a Tigre por 2-0 al término del primer tiempo en el estadio Morumbí fue terminada esta noche por el árbitro chileno Enrique Ossés tras una grave agresión sufrida por el plantel argentino en el vestuario visitante.
Según denunció el DT de Tigre, Néstor Gorosito, los jugadores argentinos fueron golpeados y amenazados con armas por seguridad privada y policía de San Pablo, luego de una etapa inicial que terminó con una pelea entre los jugadores de ambos equipos en el campo de juego.
Por su parte, la Conmebol se desligó de los incidentes denunciados por Tigre por agresión a los jugadores en en la zona de vestuarios pese a la sangre reflejada en paredes, y dieron el título de campeón de la Copa Sudamericana a San Pablo pese a que faltaba jugar un tiempo.
El secretario ejecutivo de la Conmebol, Francisco Figueiredo, dijo por el canal Fox Sports que como no había tiempo para jugar el tiempo que faltaba se procedía a la premiación‘ y que el partido no se suspendía sino que se terminó con la victoria de San Pablo.
Figueiredo dijo que los jugadores estaban ‘exaltados‘ y señaló que la Conmebol pedirá que ‘se los proteja a la gente de Tigre hasta que abandone le país‘.