Al tratar de impedir un aborto amparado por la ley, dado que una menor discapacitada había sido víctima de violación, la abogada Paola Miers y los médicos Federico Bazán (su esposo) y Federico Antequeda fueron acusados de cometer una serie de delitos. Los implicados fueron sobreseídos por el juez Matías Parrón y, luego de idas y vueltas en Fiscalía, el abogado de la madre de la adolescente, Reinaldo Bedini, sostuvo la apelación para tratar de revertir el fallo. No obstante, los jueces de la Sala I de la Cámara Penal cerraron la causa por un tema formal. Como el querellante presentó el planteo sin la firma de la mamá de la joven ni tenía el llamado poder para actuar en su representación, los magistrados Juan Carlos Caballero Vidal (h), Martín Heredia y Miguel Dávila Saffe entendieron que no estaba legitimado para intervenir, por lo que señalaron que no estuvo bien que el juez de primera instancia le concediera la posibilidad de ir en apelación. Así, el expediente se archivó y los camaristas no entraron a analizar el fondo de la cuestión, explicaron fuentes judiciales.

