La leche merengada es un clásico delicioso que se puede preparar en casa de forma rápida y sencilla. La leche es el ingrediente estrella de la receta, pero sin el merengue no tendría la consistencia adecuada.
La leche merengada es un clásico delicioso que se puede preparar en casa de forma rápida y sencilla. La leche es el ingrediente estrella de la receta, pero sin el merengue no tendría la consistencia adecuada.
Primero debes aromatizar la leche, con canela y limón, y luego debes reservarla en el congelador e irla removiendo para que quede como un granizado. Después, la mezclas con un merengue hecho con clara de huevo y azúcar y ya la tendrás lista para tomar.

Cómo hacer leche merengada
Paso 1
Lavar el limón y pelarlo, retirando sólo la parte amarilla de la cáscara. Abrir la vaina de vainilla a lo largo y raspar la pulpa con un cuchillo. Llevar la leche a ebullición, con 225 g de azúcar, la rama de canela y la pulpa de vainilla.
Paso 2
Pasar la leche por el chino, sobre un cuenco, y dejarla enfriar. Tapar y dejar en el congelador durante 2 horas. Removerla cada 30 minutos, con varillas manuales para romper los cristales de hielo que se vayan formando.
Paso 3
Montar las claras a punto de nieve con el azúcar restante y agregarlas a la mezcla anterior, con movimientos envolventes. Congelar de nuevo 2 horas. Repartir la leche merengada en vasos, espolvorearla con canela y servir.

Esta es la receta clásica que, por sí misma, ya resulta deliciosa. Pero si quieres potenciar al máximo su sabor, o atreverte con otro tipo de combinaciones, toma nota de los siguientes consejos:
– En lugar de aromatizar la leche con canela y limón, puedes usar otros ingredientes como piel de naranja y clavo, cardamomo y jengibre, un chorrito de licor de café o un poco de cacao en polvo, por ejemplo.
– Puedes preparar una versión más ligera simplemente cambiando la leche entera por desnatada y reduciendo aproximadamente un tercio la cantidad de azúcar que vas a utilizar (si lo prefieres, sustitúyela por un edulcorante).
– Si quieres que la leche tenga aún más sabor, déjala enfriar con la canela y la piel de limón dentro. Cuélala cuando ya esté a temperatura ambiente.
– Sirve la leche merengada con unas galletas caseras, tendrás un postre o una merienda únicos y 100% hecho en casa.