Los días fijados por el tribunal de la megacausa de expropiaciones para llevar adelante los debates, tres días a la semana con jornadas de cinco a nueve horas, no cayó bien entre los abogados defensores de los 13 imputados. Incluso, en la segunda audiencia de ayer, se lo hicieron saber a la jueza Silvina Rosso de Balanza y a sus pares Martín Heredia y Matías Parrón, quienes rechazaron de plano modificar el cronograma previsto. Es que, según los letrados Leonardo Villalba, en nombre de Carlos Macchi; Marcelo Fernández, quien representa a Santiago Graffigna; Nasser Uzair, por Juan Pablo Quiroga, y Cayetano Dara, por Horacio Alday, la cantidad de jornadas por semana y los horarios afecta el derecho constitucional a trabajar, ya que, con ese calendario, no pueden atender otras causas que tienen. Así, al tener una negativa por parte del tribunal, los abogados indicaron que realizarán presentaciones ante la Sala de Superintendencia de la Corte de Justicia, el Foro de Abogados y la Asociación de Abogados Penalistas (ASAP). Para la querella, que en nombre de Fiscalía de Estado estuvo representada por Rubén Pontoriero, la movida fue "otra chicana más a la que nos tiene acostumbrada la defensa", que apunta a no realizar y a dilatar el debate. Incluso, el profesional criticó a sus colegas al manifestar que, "cuando uno asume una defensa, sabe a lo que se atiene y ellos sabían que este es un juicio largo y complejo". Además, destacó que, "en 40 años de profesión, nunca vi algo similar".

