"Veo mucha gente sentada: ¡todo el mundo arriba!". "¡Vamos a bailar!". "¡A ver ese grito!". "Me han dicho que no me tengo que exceder con el tiempo, pero si ustedes gritan fuerte «excedete, excedete», me quedo un rato más". Así Rubén el Negro Rada se comunicó con el público durante todo el espectáculo que ofreció en la última noche de la Fiesta de las Dos Puntas. Y no sólo le enseñó a la gente las letras de sus canciones, les indicó cómo mover las manos y los hizo bailar. También se dio tiempo para dirigir a los músicos y al público a la vez, usando como batuta una baqueta, y para dar indicaciones a los encargados de sonido.
